El tiempo desdibuja ciertos recuerdos
pero del mismo modo
redefine verdades y algunas mentiras.
En la inmediatez de una emoción
- que todo lo envuelve -
apenas hay claves más allá de la propia emoción
para saber cuándo un amor es de verdad o fantasía,
cuándo la amistad que se te ofrece es real o adulonería.
El presente te sitúa
tan de cerca de las cosas
y la emoción está tan cargada
de necesidades escondidas
que apenas tienes claves para distinguir lo auténtico de lo que ocurre
de lo que falsamente no.
Gozas de las ventajas de lo que sientes
( un pálpito te dice o la intuición te susurra)
pero el ahora y lo que siento o necesito
esconde la falta de distancia necesaria
para distinguir los matices que dan nitidez a un engaño
o los secretos que te descubren algunas verdades de tu vida.
A veces sólo con el tiempo entiendes
que un amor no era amor
que una amistad era mentira.
A veces sólo con el tiempo entiendes
que aquello era amor
o que aquella mirada era amiga.
Ana A.

2 comentarios:
NUNCA ES TARDE ...
Las verdades experienciales, por supuesto: nunca es tarde.
Me alegra tu regreso (te echaba de menos).
Besitosss
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